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Por Patricia Santín, maestra
En días pasados, el Instituto de Ecología hizo una invitación a diversas escuelas para conocer de cerca el trabajo de hombres y mujeres que dedicados a la investigación en algún aspecto de la ciencia, compartirían su experiencia durante dos días con gente joven, chicos y chicas desde primaria hasta preparatoria.
Iniciativa novedosa. La posibilidad de realizar un trabajo científico formal en alguna especialidad dentro de las instalaciones del INECOL causó gran entusiasmo en nuestros niños y niñas. Aquellos interesados en participar manifestaron por escrito sus razones y fue entre ellos que se realizó un sorteo para obtener los nombres de las dos personas que irían representando a nuestra escuela. Asistieron Jimena Sánchez Soto y Eric Williams Linera. Tuvieron como asesores respectivamente, a una Bióloga que trabaja con murciélagos y una Ingeniero que investiga sobre diversos usos de la madera. El resultado de los dos trabajos fue presentado a la comunidad INECOL y fueron seleccionados posteriormente para exponerlos durante la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología a celebrarse en la ciudad de León, Guanajuato del 25 al 29 de octubre de este año. Sin duda una gran experiencia.
De pronto… gano el sorteo, me toca trabajar y no pude echarme para atrás y ni quería. Al momento me sentí nervioso, pero mi mente cambió y me llevó a aprender cosas sobre la madera que es con lo que trabajé.
Aprendí lo siguiente:
Cuando una madera se seca se va a contraer y cuando esta húmeda se va a hinchar.
Hay muchos tipos de madera y cada una con diferentes células y cada célula tiene su función.
Existen maderas pesadas, ligeras, claras, oscuras, que aguantan mucho y viceversa.
Para estudiar las maderas no siempre hay que tirar árboles, se puede usar una técnica especial.
Como existen muchas maderas cada una se puede usar para algo específico.
Bueno, teóricamente yo no era la elegida para ir al INECOL, sino una amiga y Eric; pero mi amiga no pudo aceptar porque tenía actividades en la tarde y no quería perderlas. Bueno, se vuelve a hacer el sorteo y yo, al momento de saber que iría al INECOL me sentí muy feliz, ¡pues quien no se sentiría así! Lo primero que hice fue, al terminar la escuela, avisarles a mis papás la gran noticia. Ya quería que fuera el día para irme de la escuela e ir directo hacia la ciencia.
Al llegar al INECOL nos llamaron para que nos pusieran unas batas blancas y que nos sacaran fotos. A partir de ese momento ya éramos unos científicos. A mí me tocó trabajar con la bióloga Norma Corona y con una compañera de 17 años llamada Barbara Anaí Muñoz. Norma nos llevó a recorrer el Jardín botánico y nos enseñó los lugares y las secciones en las que está organizado. Luego nos habló sobre el proyecto que haríamos, nos mostró información sobre murciélagos y habló sobre lo importante que eran para el mundo. Después de tomar un tiempo platicando nos dijo que ese día nos iríamos temprano ya que en la noche volveríamos para atrapar murciélagos, así que nos fuimos.
Por Tere Ruíz, maestra
El 30 de abril los niños y las niñas de preescolar sembraron en su hortaliza cilantro y espinaca. El fin: observar su crecimiento.
Sabemos que todo puede pasar en la vida de una semilla desde que decide germinar hasta que se muestra en sus formas y colores. Las dos primeras semanas regaron y observaron hasta que por fin sucedió, los primeros brotes de cilantro causaron gran barullo entre los niños.
¿y
la espinaca?. Esperaremos otra semana más.
Y la espinaca no brotó. ¿Qué pasó? Sus primeras conjeturas fueron: “no creció porque en su lugar crecieron los tréboles”; “porque le dio mucho el sol ”; “porque se durmieron las semillas” “o porque se quedaron atoradas”.
Explicamos que las sem
illas también envejecen si no se les pone a germinar en un medio adecuado en un tiempo determinado y esto nos llevó a tomar la decisión de resembrar
con cilantro, ya que ése no nos había defraudado y aun hoy continúa creciendo.